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CONSEJOS GENERALES PARA UNA BUENA PRÁCTICA de Tai Chi

Wutan Badalona
Publicado de Jordi Ernest en Taichi · 5 Enero 2021

CONSEJOS GENERALES

PARA UNA BUENA PRÁCTICA de Tai Chi

Condiciones del practicante antes y durante la práctica
 
    • Evitar la práctica estando sometido a energías emocionales fuertes tales como: después de una riña, enfado, etc. o estando sometido a presión, estrés, tensión nerviosa, etc.
    • Esperar a hacer la digestión: una hora mínimo después de la comida ligera, dos horas para una comida pesada que contenga grasas, proteína animal, frituras, etc.
    • Los pies deben estar siempre calientes. Si se practica descalzo, hay que tener en cuenta no coger frío en los pies. Los pies calientes son signo de salud. Los pies fríos denotan desconexión con la tierra, mala circulación de la sangre/qi y habrá que activarlo manteniendo los pies protegidos.

 
                             

Condiciones para el practicante después de la práctica
 
    • Hay que esperar media hora antes de: ducharse, beber, comer incluso orinar o defecar, ya que la energía que hemos almacenado se dispersará hacia la digestión, se vaciará junto con los desechos que eliminamos del cuerpo o se arrastrará con el agua, que es muy conductora de la electricidad. Al menos hay que evitar el agua fría, que cerrará los poros y los vasos produciendo un bloqueo en los canales que hemos estado abriendo.

 
    • Lo mejor que se puede hacer después de la práctica es permanecer tranquilo sin hablar mucho, sin ocupar enseguida la cabeza con estímulos o trabajo mental, dando un paseo, por ejemplo. Todo esto hará que la energía sedimente hacia el centro vital.

 
Condiciones del entorno
 
    • La ropa debe ser holgada y de algodón. La ropa ajustada comprime la circulación superficial. Las prendas sintéticas generan una carga estática que se pega a nuestro campo energético.
 
    • No practicar con energías ambientales extremas, viento fuerte, tormenta, frío intenso … Hay que permanecer protegido ante estas inclemencias.
 
    • Evitar sitios cerrados, mal ventilados, pequeños y/o húmedos.
 
    • Evitar practicar durante un eclipse, la fuerza luminosa se oculta y fuerzas de la naturaleza más densas y turbias se diseminan alrededor pudiendo crear confusiones o dispersión.
 

La estructura externa para la práctica
 
1. Enrraizamiento. La base ha de ser sólida y firme. Se ha de sentir que a través de los pies, el peso se hunde dentro de la tierra. Sin enraizamiento no hay Taiji quan, sin fuertes cimientos no podremos construir un buen edificio. Una base firme no es tener los pies rígidos o duros, es relajar todo el peso hacia el suelo. Hay que echar raices, como un árbol, hacia la tierra.


 
2. Al caminar, la punta del pie no se abre hacia fuera ni se desvía hacia dentro, el pie sigue siempre la línea de la pierna y de la rodilla. Si abrimos nuestro pie, es porque todo nuestro cuerpo estará girando en esa dirección, dirigiéndose hacia la posición que señala el empeine. Los laterales del pie no se levantan, toda la planta apoya con firmeza. El pie señala la posición hacia donde nos encaminamos de forma que al girar no le dejamos marcando una dirección distinta a la que se dirige nuestra energía.

3. Las rodillas avanzan sólo hasta ponerse en línea con la punta del pie, al sobrepasar ese punto, el centro de gravedad se desplaza demasiado, perdiendo estabilidad y forzando la articulación.

 
4. Las rodillas siempre se mantienen un poco flexionadas, no se extienden nunca completamente. Al extender completamente cualquier articulación bloqueamos el paso de la energía, cerrando el circuito del Chan Sy Jing.

 
5. La entrepierna se mantiene siempre en ligero arqueamiento. Si cerramos esta línea obstruimos el intercambio energético entre el tronco y los miembros inferiores.

 
6. La pelvis ha de estar en suave retroversión (bascula ligeramente hacia adelante), es decir, con el sacro hacia delante y hacia adentro. Con ello la columna se estira (sobre todo la zona lumbar) y se alinea con la vertical.

 
7. La espalda debe estar estirada, recta y relajada. Alineada desde la coronilla hasta el coxis, pero siempre relajada.



 
8.  Los hombros no se levantan, permanecen agachados y relajados para evitar tensión muscular y conectar la energía del tronco con el miembro superior. Levantar los hombros también puede generar tensión en los trapecios, cervicales y omóplatos.

9.  El pecho no se adelanta o se abre, siempre relajado. Así se favorece la respiración abdominal. La respiración torácica crea ansiedad, fatiga el corazón y no deja que la energía baje hasta el centro del almacenamiento en el Dan Tian.

 
10.  Los codos permanecen hacia abajo y relajados, si se levantan pierden proyección de fuerza y ventaja mecánica de empuje. Esto se notará especialmente en la práctica con compañero de Tui Shou.

 
11. Las axilas se mantienen suavemente ahuecadas. Si pegamos los codos al cuerpo impediremos el paso de energía hacia los brazos.

 
12. La mano conserva su posición arqueada natural, pero estirando un poquito más que en actitud relajada, para inducir un bombeo energético hacia la palma y los dedos.

 
13. La punta de la lengua descansa relajada tocando la raíz de los dientes superiores. No hay que hacer nada, ahí se coloca de forma natural al cerrar la boca.

 
14.  El mentón se mete ligeramente hacia adentro y la coronilla tira hacia arriba sin esfuerzo y sin tensión. Como si fuéramos una marioneta y estuvieramos suspendidos en el aire con un hilito enganchado en la coronilla que tira sutilmente hacia arriba. Esto ayuda a alinear la zona de las cervicales con el resto de la columna. Debemos movernos como si lleváramos un vaso de agua en lo alto de la cabeza, pero sin provocar rigidez o tensión.

 
15.  La columna no se inclina hacia ningún lado. El cóccix y la coronilla se mantienen en una línea vertical en todo momento.

 
16.  La expresión del rostro es serena y relajada, mostrando vitalidad.

 
17.  Los labios están cerrados pero manteniendo relajada la mandíbula.

 
18.  La mirada es horizontal, penetrante, observando en panorámica todo alrededor sin enfocar a ningún sitio en particular (foco abierto), para que aflore el espíritu de nuestro interior.


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